
Parece un tema recurrente en mi... al menos el último tiempo. Que rotería, hablar de plata... pero en fin, de algo hay que hablar... y si de algo sirve esto, es para liberar un poquito de presión de mi adolorido corazón.
Yo se... que hay personas que están peor que yo. Pero siempre se me ha enseñado que ese tipo de comparaciones no son consuelo de nadie, y otras cosas peores, que no me voy a dignar a escribir. Por otra parte, esas otras personas, con sus problemas,... no comen por mi, no viven por mi. Aunque esas personas tengan circunstancias que les permitan solventar su situación o capear el temporal, son eso, circunstancias, cosas que nos diferencian. Por lo tanto tampoco me puedo comparar con ellos... sumar peras con manzanas nunca ha dado buen resultado.
Y evidentemente mi grado de desesperanza crece cada día, a cada minuto.
Hoy... quiero hablar con mi jefa, acerca del trabajo. No tengo ninguna esperanza en quedar aquí. Digamos que me farreé de forma completa la oportunidad, por una pendejada... no creo que me dejen después de aquello. ¿Qué hacer? ¿Volver a empezar tooodo de nuevo? Capaz que termine pidiendo plata en la calle... o peor... Lo he pensado... y me da asco.
Porque ni loca vuelvo a santiago. Para eso... mejor me pego un tiro (ja ja ja no tendría plata para comprarme un arma aunque quisiera). No volveré a esa casa jamás. Haré cuenta que no tengo familia... después de todo, no la tengo.
Bueh, es lo que hay. Otra vuelta de tuerca más... ¿Hasta dónde aguantará la niña?
Yo se... que hay personas que están peor que yo. Pero siempre se me ha enseñado que ese tipo de comparaciones no son consuelo de nadie, y otras cosas peores, que no me voy a dignar a escribir. Por otra parte, esas otras personas, con sus problemas,... no comen por mi, no viven por mi. Aunque esas personas tengan circunstancias que les permitan solventar su situación o capear el temporal, son eso, circunstancias, cosas que nos diferencian. Por lo tanto tampoco me puedo comparar con ellos... sumar peras con manzanas nunca ha dado buen resultado.
Y evidentemente mi grado de desesperanza crece cada día, a cada minuto.
Hoy... quiero hablar con mi jefa, acerca del trabajo. No tengo ninguna esperanza en quedar aquí. Digamos que me farreé de forma completa la oportunidad, por una pendejada... no creo que me dejen después de aquello. ¿Qué hacer? ¿Volver a empezar tooodo de nuevo? Capaz que termine pidiendo plata en la calle... o peor... Lo he pensado... y me da asco.
Porque ni loca vuelvo a santiago. Para eso... mejor me pego un tiro (ja ja ja no tendría plata para comprarme un arma aunque quisiera). No volveré a esa casa jamás. Haré cuenta que no tengo familia... después de todo, no la tengo.
Bueh, es lo que hay. Otra vuelta de tuerca más... ¿Hasta dónde aguantará la niña?

No hay comentarios:
Publicar un comentario