Gracias, adorada hermanita. Se que fuiste tu la que acabaste con este remanso de paz que me fabriqué con tanto esfuerzo. Se que entras a esta página, se que leerás esto. ¿Cómo pudiste? Aún después de todo lo que sabes... ¿Tanto me odias? Yo se que arruiné nuestra relación de hermanas, estoy super consciente de eso, pero también lo estoy de que no merezco que le hayas dado mi fono a "tu sabes quien". Simplemente, me cagaste la vida. Y obvio, no vas a responder a mis llamados ni a mis mails ni a nada. Es el gen "cobarde" de nuestra "familia" ¿cierto?
Por si no te queda claro, por si te queda un atisbo de duda, lo que hiciste ya no me dejó dormir hoy... ¿Estás contenta? Claro ese es el menor de mis males. Me pregunto qué más le habrás dicho... de qué manera te habrás vendido para ser "la hija perfecta de la familia perfecta".
Abre los ojos Laura (si se que te carga que te diga Laura)... tu familia se fue a la punta del cerro. Se destruyó, se desintegró. Asúmelo. Y comienza a asumir que no tienes más a tu hermana. Que nunca existió. Adiós.
Así que todo lo que hice... ¿Fue para nada? Al final estoy aquí, sola, asustada, y "ubicada". Este pequeño mundo que estaba construyendo con cariño... se fragmentó. Vuelta al estuco para esconder las ojeras, vuelta a los colirios para no tener los ojos rojos, vuelta a esconder todo lo que me angustia. Y para peor... sola en la casa. Antes tenía a mis compañeras de depto... al menos eran grata compañía... Ahora estoy sola. Bueno está la Noe, mi primita, pero no quiero envenenarle el corazón a una niña.
Cai. No importa la altura... cada vez duele igual, o más. No se de donde encontrar fuerzas ya para levantarme una vez más. No se si tenga la entereza de enfrentar lo que viene. No se si tengo el coraje para hacer lo que debería hacer. Nunca lo he tenido.
Tengo miedo.
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