lunes, 18 de junio de 2007

¿Fui sólo yo?

Y pasó este horrible fin de semana... O por lo menos así lo pensaba yo... Al final hasta fue agradable. Estuvo lleno de nerviosismo, de dudas, de angustias, pero no pasó nada malo. Sigo entera de una pieza en todos los sentidos. ¿Más fuerte? No lo creo...
Dado lo que pasó (o mejor, lo que no pasó) ¿Soy una paranoica? Cuántas veces me han dicho "A ti te encanta sufrir, te gusta estar así, no haces nada por mejorarte"... ¿Será verdad? Bueno algo de masoquista debo tener para aguantar todo lo que he aguantado en mi vida... pero el punto no es ese.
Es increible cómo se desarrollan las cosas, los pensamientos... ¿Por qué no puedo dejar de quererte?¿De preocuparme? Odio esta contradicción en mi. Debería odiarte todo el tiempo, sin un ápice de misericordia. Debería querer que estuvieses muerto, roto en mil pedazos, como me dejas a mi cada vez que tienes oportunidad. Eres despreciable, enfermo, un monstruo. Te aprovechaste siempre de mi deseo de aceptación, de mis ganas de ser tu mejor hija. Hice todo por agradarte pero no fue suficiente, ¿verdad? Tenías que arruinarme. Dejarme incapacitada, tullida, enferma. ¿te gustaba eso verdad? Sentir que eras fuerte, que me tenías donde querías, que hacías de mi lo que te daba la gana. Que eras un dios.
Y sin embargo... a pesar de todo eso y más que no pienso escribir... aquí está tu tonta hija, preocupándose por ti. Esperando que vayas a un médico que te ayude. Soportando lo imperdonable. Y sin embargo... te quiero.
... Loca de patio.

No hay comentarios: